lunes, 26 de mayo de 2008

Será el viernes . . .YA NO

Bueno pues lo que está debajo se anula y resulta que el doctor canceló el viernes. jajaja. Pero bueno, Oswaldu tampoco podía el sábado entonces lo más probable es que haya de esperar. También estoy dispuesto a las propuestas de los demás.

Entrada Original:
Sí, será el viernes. Los doctores siempre podrán cambiarla, claro, pero pues supuestamente así será. Entonces creo que el sábado se me complicará. ¿Qué tal una tarde en la semana? ¿Ya sea ésta o la que viene?

M.J.: No es indiscreción . . . sólo una taquicardia ventricular, nada grave. De faltarle a mi corazón, pues no sé . . . no sé . . . . . . Tal vez somos como Federico, un pulso herido.

Pero en fin, salgo el mismo sábado, pero pues no sé a qué hora y seguro algo traqueteado.

Saludos!

jueves, 22 de mayo de 2008

Pendientes

No me gusta esto del formato del Blog porque se quedan cosas en el tintero:

1. Qué pues, marijó, con lo del cuchillo? Bueno con el filo? Bueno qué pues, todos? Bajo el post... ya que no hay ánimo...

2. Qué pues con la invitación que nos hizo a todos Pablo? Señores no sean descorteses. Bajo el post Vicente mío.

3. Y qué pues con el Tibet? Bueno eso sí la verdad no me interesa mucho.

4. Qué con la fecha límite? Según sé algunos miembros ya tienen planos trazados de secciones áureas para sus fotos sobre el alef y escaletas precisas, con dibujado de carácteres y toda la cosa para su cuento. Yo digo que sí pongamos fecha (aunque nadie la cumpla) porque si no, nos da Enero y que este sea un blog de un, y sólo un ejercicio anual, me suena a Hacienda (maldita formación contable) y pues mejor darle velocidad porque seguro todos tienen ejercicios en mente que ya quieren proponer, yo tengo dos que ya se me cuecen, cocen, queman las habas que por cierto dejé en la estufa....

Tchau.

miércoles, 21 de mayo de 2008

Van dos breves . . .

Tendida
Pocas las veces que al regresar a mi cama la encuentro tendida.
Dejó una marca a su salida.
La olfateo, me pregunto si el rastro de presencia intuido,
Su ausencia,
Confirmará esta vez su existencia,
Si la proyectará a futuro.
Otras más: su cabello y dorado espiral,
Sobre la sábana y abajo de la almohada -
En la alfombra.
Tiendo hacia ella y me contesta.
Pocas las veces que al regresar a mi cama la encuentro tendida.
La tendió en la mañana.
Reminiscencia de una sonrisa -esta vez sugiere, no cuestiona.
Yo concedo y repito en voz alta:

"Pocas las veces que al regresar a mi cama la encuentro tendida".

Y ella juega y me pide que no la llame de usted.
Me tiendo a mi vez sobre ella.
Pocas las veces que al regresar a mi cama he de des-tenderla.
Olerla tan fresca.
El momento extiende junto con mi pierna,
Se entrelazan por debajo de la colcha.
¡Fortuna esta noche al regresar a mi cama encontrarla extendida!
De ella una estela tras su partida.

Fotografía
Registra su ausencia sobre el mostrador de la aerolínea.
Jamás olvidaré cómo viene vestida:
Pendientes de plata en rombo arabesco
Rizos sujetos al reverso
Playera turquesa con ilustración de ensueño
Pantalones de mezclilla
Y unas chanclas que, a excepción de dos líneas,
descubren sus pies de talón a dedos.

Registra su ausencia sobre el mostrador de la aerolínea.

Sería una bella fotografía
Pero yo no soy quien viaja
Por lo cual no traigo cámara
(Aunque sí otras formas de retratarla . . .
estratagemas para a la distancia evocarla).

Registra su ausencia sobre el mostrador de la aerolínea
(Lo recuerdo días después ya sin ella, en mi oficina).

martes, 20 de mayo de 2008

Creative Commons

Tengo que felicitar al que haya puesto el logo de CreativeCommons. Sospecho que fue Pablo. ¡Enhorabuena! (Aunque sostengo que no nos "protege", al menos definimos cómo queremos posicionarnos)

domingo, 18 de mayo de 2008

Éntrenle colegas...

Más allá de la voz

Voy a contar esto bajo el orden cuadrangular de la mirada, para que Ella, pueda comprenderlo algún día:

Escena 1:

Ella duerme entre él y el radio, el bulto en el área izquierda del colchón y sobre el buró, el telégrafo sin cables. Éste, además de cumplir la función de despertador, es como un loro que distiende los monólogos, fauna oportunísima para sublimar los deseos. Pues no bastaba ya la proximidad de los cuerpos, la cohabitación anímica, hacia falta una respuesta, siempre una respuesta, una simple y sencilla confirmación sonora de pelota de ping-pong.

—No tiene caso, nunca dejarás de posar tus pechos sobre mí sin decir una sola palabra—le decía mientras acariciaba su espalda acompañada por Pastorius, y después por Coltrane.

—¿Y Mingus?, y la radio nunca contestaba.

Ya para esas horas los ronquidos eran gárgara a través de los acordes, pistones carburando una chispa onírica. Lo mismo daba si dormía, el aparato nada significaba para ella, las cursilerías de algunos programas, el academicismo de las voces matutinas, el mecánico sonsonete de la alarma.
Y no sólo ahí, en la alcoba, los oboes eran no otra cosa que lustroso escenario, siempre como un colmo de imágenes que aligeraba el silencio, (también para él, acostumbrado ya a la sinestesia).

Pero siempre el mal sabor del ojo: verla ahí en su néctar de guanábana madura, para después llegar al agrio sabor de los huesillos cuando se les muerde; saber que sólo habían impreso huella sus manos y quizá algo parecido a una sordina cansada; que antes de conmoverla había aprendido a esculpirla, que si podía presumir de cierto lirismo, sólo podría hablar, en ese momento, de aquello que emulaba su nariz respingada sobre la almohada.

Escena 2:

La alarma lo despierta. Él a ella con las ventosas del habla sobre el cuello y los hombros. Davis yBrubeck preceden al noticiero. Irrumpen las batallas del territorio, las marítimas, las comerciales, las filosóficas, todas concatenadas por un discurso unilateral, como el suyo, que nunca recibiría un “hemos escuchado su opinión, mire, creemos que las cosas son así, usted sabe a qué nos referimos” o simplemente un “te escucho”. Las noticias amenazan y a manera de corolario, una gimnopedia desnuda el baile de los pugilistas.

Ella despierta y saluda al día con las manos, como decorando el silencio con capullos que se abren y cierran. Siempre capturando las noticias y hechizando el ambiente con reminiscencias de la jones y susunshine. Y era tal su agilidad, que apenas una molestia impulsaba desde el húmero un índice definitivo, ya el puño condescendía a ocultarlo, ya el pulgar invitaba a las falanges a suavizar el gesto pendiente en el aire, ya el seño sugería una furia y entonces se veía las manos arrepentida, sin poder gritar. Y a él correpondía un Wagner introducido por la voz monótona y gangosa del locutor: Parsifal, como en la Patagonia, abría aquí un discurso iniciático: que a Debussy le gustaba y que a Nietszsche no, sí, pero además, que ella guardaba un secreto más allá de la voz y que aun era tiempo en que mataba cisnes indiferente a sus virtudes.

Escena 3:

Sobre la mesa de la alcoba una caja de cereal inflado. Ella nunca gritaría: se acercó al aparato para descifrar en sus bocinas una huella, los números fluorescentes, los puntos intermitentes del reloj digital, una presencia que suponía siempre ahí y que encontraba sin siquiera poder percibirla.

—No tiene caso, nunca dejarás de posar tus pechos sobre la radio sin decir una sola palabra, atinando con la perilla, de manera mágica e indescifrable, en la estación oportuna—le decía observando su espalda desde la mesa mientras sumergía la cuchara en el tazón, acompañado por Pastorius, y después por Coltrane.

—¿Y Mingus?, y nunca contestaba.

Ella, sigilosa como si se escuchara, vuelve a las sábanas para dormir. Lanza con la mano un beso a la fauce bajo su nariz aguileña y cambia de estación, atinando con bálsamo nuevamente.

—Siempre tu mano escultora como una curación para mi llanto de clavecín—le dice ahora sin esperar nada a cambio y escuchando, solitario en los oídos como siempre, duerme duerme negrito, que tu mama está en el campo, negrito...

martes, 13 de mayo de 2008

XHGC al servicio de la comunidad

¿Oigan y Marijó?

Saludes Marijoe.

Ejercicio 2. Oremos al señor para que tenga más éxito que el 1

Sencillito: el alef. Una grieta una costra, en la que se ve pasado presente y futuro. ¿Cómo contarlo? Conocemos la solución del viejito raboverde Borges en casa de Estela y el hermano celoso burlándose del ridículo bulto en el suelo... Lorenza decía que ella no lo contaría desde ningún personaje sino desde la grieta misma (reto técnico y narrativo). Bordo decía que él como algo terrible y ominoso que por miedo, el que lo encuentra no lo cuenta. Escojan estos puntos de vista o los que quieran. También el género, cuento, guión, poema, foto...minificción: Cuando despertó, el alef seguía ahí comiéndoselo. Quieren poner fecha límite? No lo creo. Oremos hermanos al señor...

viernes, 9 de mayo de 2008

Vicente Mío

Hola Vicente.
Soy yo, tú,
el otro también.

Ya no traigo paracaídas, Vicente,
y no es que haya perdido el miedo a la caída.

Me conoces, ya muerto.
Te extraño, como sentimiento.

¿Vicente? ¿Me escuchas?
¿Perezco? ¿Mi voz?
¿Altazor?

Ni rosa ni un paso atrás: Azucena;
pienso mejor en frutas,

ya no flores,
ya no llores . . .
Sobre mí sitúo la mirada.

¡Ya no! Lloro.

Contigo bajo tierra
charlo.

Molino de tiempo
por tu viento.

Platico de nuevo
-no te agobies,
no te olvido . . .

jueves, 8 de mayo de 2008

A falta de evohé...

De la charla de ayer, de lo que escuché sobre nuevo historicismo que no entiendo:

Premisas:

1. La Medea de Eurípides es así y sólo así porque está escrita en ese preciso marco histórico (determinismo a la Marx? A la Hobbes?)

2. Pero Eurípides, autor, no cuenta (Barthes, Degré zéro de l’écriture?)

Entonces,

Inducción: bárbaros (Medea) contra griegos (Jasón) pero la Medea es de Eurípides no de Esquilo (no hay tal marco, en todo caso, atenienses, contra pelopo-necios y dónde quedan los abuelitos de Alejandro?)

Deducción: exilio( Eurípides en la corte de Macedonia) conflicto individuo Polis (Anaxágoras, pensamiento radical versus Pericles) pero dijimos que Eurípides no cuenta.. que alguien me explique... Crítica a la ochlogarquía? Reivindicación de la bruja? “personajes más humanos” como dice Reyes Hay un guiño a la relación Aspasia y Perícles? Pero claro todo esto es im-probable y chismerío de vecindad... y de nuevo qué tiene que decir el historicismo a todo esto?

4. Y la Medea de Passolini... es así por el fascismo? (v. g. Saló) je ne trouve aucune relation.